Acostarse y dormir

“Cuando me acuesto, me duermo enseguida, porque solo tú, mi Dios, me das tranquilidad” (Salmo 4:8 TLA).

Una cosa es acostarse a dormir y otra bien distinta es lograr dormir. En su dolor emocional Job expresó: “A mí también me ha tocado vivir meses en vano, largas y pesadas noches de miseria. Tumbado en la cama pienso: ‘¿Cuándo llegará la mañana’; pero la noche se alarga y doy vueltas hasta el amanecer” (Job 7:3,4).

Las adversidades que se presentan en la vida pueden robarte unas cuantas horas de sueño. El mejor remedio para el insomnio consiste en ingerir la dosis justa de pazdivina, la cual “hará guardia sobre todos tus pensamientos y sentimientos” (Filipenses 4:7 PDT).

Dormir y descansar resulta vital para tu salud integral, pues al día siguiente precisarás todas tus energías.

Tan importante como poseer disciplina para levantarte es tenerla para acostarte. Establece un día de descanso semanal y unas horas de descanso mínimas diarias para que tu cuerpo no caiga en el agotamiento y arrastre con él a tu alma y espíritu. Descenso de descanso igual a aumento de cansancio (físico, emocional y espiritual).

En más de una ocasión descubrirás que ese agotamiento mental y emocional que parece perpetuarse, podrás mitigarlo, e incluso erradicarlo, invirtiendo tiempos diarios para disfrutar de un reposo cualitativo. Le darás a tu mente una gran fiesta si la invitas a una siesta. Esta puede convertirse en un eficaz reparador neuronal y anímico.

“Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron lo que habían hecho y enseñado. Y como no tenían tiempo ni para comer, pues era tanta la gente que iba y venía, Jesús les dijo: –Vengan conmigo ustedes solos a un lugar tranquilo y descansen un poco. Así que se fueron solos en la barca a un lugar solitario” (Marcos 6:30-32 NVI). Jesús sabía que sus discípulos necesitaban descansar, y tú deberías saber que necesitas descansar cuando fuere necesario. Aunque el profeta Elías mantenía una correcta relación con Dios, en su extenuación mental precisó una buena siesta y una comida caliente (Lee 1 Reyes 19:4-8).

Descansar no es pecado, ¡pecado es no hacerlo! Pecado es despilfarrar el tiempo abandonándose a la holgazanería; esto es harina de otro costal. El descanso resulta imprescindible.

Cuando encuentres a tu amigo, tan hiperactivo como extenuado, dile: “No hagas el ganso con el descanso”. Amigo, con la salud no se juega. Un líder cansado es comparable al conductor exhausto que corre el riesgo de dormirse al volante. Aprende a descansar. No pongas en peligro tu vida y la de quienes viajan contigo.

3 thoughts on “Acostarse y dormir

  1. Gracias, una gran enseñanza. A veces confundimos el descanso como pérdida de tiempo y es al contrario. Si no lo haces, pierdes mucho tiempo en estrés.

  2. Qué importante es el descanso, cierto y cuánta razón tienes amado Miguel Ángel. Descansar te da claridad en tus pensamientos y te ayuda a ordenarlos.
    Dios nos hizo a su imagen y semejanza y también descansó un día y disfrutó de su trabajo.
    Hagámoslo. Descansemos para disfrutar entre otras cosas de lo logrado.

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