Dios te ama

¡Dios te ama! No existe verdad con más fundamento.

Dios es amor. No te ama por lo que haces, te ama porque su naturaleza se inclina hacia el amor.

Cuando intentas analizar a Dios en términos humanos, corres un serio peligro. Como ser falible, tu amor suele parecerse a la climatología: ¡variable y en ocasiones impredecible! Con naturalidad y facilidad amas a quienes te aman, son generosos contigo y te muestran respeto. Pero al tropezarte con el murmurador, despellejador itinerante, aquel que te crítica sin piedad, la caridad y la piedad se tambalean. Amar a los enemigos y a quienes en el pasado te causaron dolor, no es tarea fácil pero sí posible.

El amor humano es voluble, por eso, cuando descubres el amor divino recibes un shock emocional. Te quebranta el hecho de no entender como alguien te puede amar “a pesar de”… Pero aunque la relación con Dios principia con la certeza de su amor, puede ocurrir que al enfriarse esta, las dudas comiencen a aflorar, olvidando entonces que, como a hijo, Dios te ama incondicionalmente. El peligro de alejarte de la casa del Padre es que vuelvas a interpretar el amor divino en clave humana. Al pecar y sentir que has fallado, comienzas a pensar como humano. Sabiendo que si traicionas la confianza de alguien pierdes su amor, llegas a creer que Dios actuará de igual modo. Esa idea puede originar una terrible inseguridad en tu alma.

Pero Dios no es como nosotros y la Biblia lo recuerda sin descanso (Números 23:19. Isaías 55:8,9).

Mientras los pensamientos de Dios surcan el cielo, los tuyos rozan el suelo. Sí, Dios te amó, te ama y te amará. Nada de lo que hagas lo tomará por sorpresa. Jesús murió con los brazos abiertos simbolizando un abrazo eterno. Su amor supera tus falibles sentimientos. No juegues, pues, a deshojar la margarita: “¡Dios me ama! ¡Dios no me ama!”… Nada hay más certero que el amor de Dios y más incierto que tus pensamientos. El justo vive por la fe, y por ella está seguro del amor paterno.

Pese a las continuas infidelidades de su pueblo, el amor de Dios permaneció (Jeremías 31:3). No pienses que su amor depende de lo que tienes o haces. Hoy debes levantarte y reanudar tu marcha. El amor de Dios te seguirá como sombra. Cuando la duda aceche, recuerda el abrazo de la cruz.

1 thought on “Dios te ama

  1. Es verdad además el mismo Cristo dijo Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, bendigan a quienes los Maldicen, y Oren por quienes los Insultan, Si alguien te pega en una mejilla ofrecerle la otra mejilla, y si alguien te quita la capa deja que también se lleve tu camisa Aquel que te pida algo daselo, y al que te quite lo que es tuyo, no se lo reclames, hagan con los demás lo que quieren que los demás hagan con ustedes, Porque si ustedes solo Aman a quienes los Aman, que tiene eso de extraordinario hasta los pecadores se portan así, y si hacen bien solo a quienes les hacen bien a ustedes que tiene eso de extraordinario, también los pecadores se portan así, por eso ustedes amen a sus enemigos haganles el bien presten sin esperar nada a cambio y sera grande su recompensa, así serán hijos del Dios altísimo que es también bondadoso con los malos y desagradecidos sean compasivos como también su padre lo es…

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