Dispuesto a aprender

“Las personas inteligentes están siempre dispuestas a aprender; tienen los oídos abiertos al conocimiento” (Proverbios 18:15).

Me dedico a la docencia y, hasta donde alcanzan mis conocimientos, disfruto ayudando a quien tiene dudas relativas a las normas de circulación (en la auto escuela) o a la fe cristiana (en la iglesia). Pero sería una insensatez por mi parte creer que porque las personas acuden a mí en busca de respuestas, puedo desatender mis propias preguntas.

La palabra docente proviene del latín docere (enseñar) y se relaciona con otras como doctrina, doctordocumento o dócil. Dócil es todo individuo fácil de educar y cuyo temperamento resulta dulce y apacible. Así que docente guarda más relación con docilidad que con necedad.

Tal vez conozcas a algún que otro líder de esos que parece saberlo todo. Pero es una tontería creerse el genio de la sabiduría.

Las personas inteligentes tienen sus oídos abiertos al conocimiento y se mantienen incorporando nuevas habilidades. No les importa preguntar cuantas veces sea necesario, pues no están interesadas en proyectar una imagen de autosuficiencia sino en alcanzar la máxima eficiencia. Son humildes y reconocen que cuanto más saben más se dan cuenta de lo poco que saben.

Santiago escribió: “Recibid con mansedumbre la palabra…” (Santiago 1:21 RVR 1995). No es factible el aprendizaje sin la adecuada actitud interna. El dócil reconoce que Dios puede enseñarle valiosas lecciones por medio de circunstancias y personas, incluyendo a las “menos preparadas”; por eso, si alguien con menos experiencia desea compartir algún testimonio, abre bien sus oídos y escucha con respeto. No menosprecia a quien habla, pensando: “¿Qué me va a enseñar este a mí?”. Así es, la verdadera inteligencia se manifiesta, no tanto al abrir la boca, sino al abrir la cabeza y el corazón.

“A los necios no les interesa tener entendimiento; solo quieren expresar sus propias opiniones” (Proverbios 18:2). ¡Cuánto necio pretendiente al cargo de inteligente! Solo el sabio logra la boca cerrar y su saber ocultar.

Existen dos tipos de líderes: el receptivo y el altivo, ¿cuál eres tú?

1 thought on “Dispuesto a aprender

  1. Muy bueno. El preguntar al mismo Dios en su hermosa Palabra nos trae respuestas. Pero escuchar a otros nos enriquece y da adorno a nuestra sabiduría.

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