El Dios de la vida

“Dios… tampoco necesita la ayuda de nadie. Al contrario, él es quien da la vida, el aire y todo lo que la gente necesita” (Hechos 17:25 TLA).

Hace algunos años comenzó a visitar nuestra iglesia un joven que profesaba creer en Dios, pero cuya vida no guardaba concordancia con sus palabras. Poquito a poco fuimos guiándolo hacia el crecimiento integral por medio de un proceso de discipulado. Pese a la entrega del líder a quien le confiamos su cuidado, llegó un momento en que nuestro protagonista comenzó a hacerse el remolón, descuidando la asistencia y dejando colgado, en repetidas ocasiones, a su mentor.

Un domingo apareció por la iglesia anunciando con sarcasmo: “¡He venido!” –como insinuando que nos concedía el beneficio de su presencia–. Una mujer de la congregación, enérgica, aunque cariñosa, contestó: “Querido, no le haces un favor a Dios viniendo a la iglesia, ¡te lo haces a ti mismo!”.

Algunas personas piensan que Dios entrará en depresión si no asisten el domingo a cantar, o que empobrecerá de no ser por sus aportaciones económicas. Pero Dios precisa nada y da todo. Jesús invitó a las multitudes a ir en pos de Él, aunque jamás se arrastró tras ellas ni comprometió su mensaje para ganar un discípulo. Pedro comprendió que solo en Jesús se hallaba la vida y por ello exclamó: “–Señor, ¿a quién iríamos? Tú tienes las palabras que dan vida eterna” (Juan 6:68). Bienaventurada la persona que comprende esta verdad.

Dios no mendiga caridad ni busca prosélitos, pues es el todo en la vida del hombre y quien lo invita a abandonar su vida mediocre para experimentar, a su lado, otra abundante. La autoestima divina no crece en relación a las visitas que reciba en la iglesia. Como enseñó Jesús: “El Padre tiene vida en sí mismo” (Juan 5:26).

Nada de lo que hagas supone un favor a Dios, pero sí un bien para tu alma. Jesús es el camino, la verdad y la vida, y todo aquello que el alma necesita se encuentra en Él.

Dios no es un mendigo, sino aquel que a todos los que lo deseen concede vida.

2 thoughts on “El Dios de la vida

  1. Que palabra tan hermosa y que como Pastor me trae descanso. La Iglesia debemos convertirla con nuestra Pasión por Jesus en el lugar donde todos quieran estar. Realmente esos momentos donde Dios como buen Padre y Dios de Milagros desea manifestarse y derramar su gloria sobre nosotros.

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