“Él volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades y echará a lo profundo del mar todos nuestros pecados” (Miqueas 7:19).

El Dios del perdón y las oportunidades se llama Jesús; el del tormento perpetuo se llama Isi. Mantener tratos con este puede causar graves daños a tus emociones y afectar tu salud física.

Tras cometer un error, Isi se presenta y golpea la puerta de la mente con la intención de subyugar tus pensamientos. “¿Y si no hubiera pecado?”. “¿Y si no hubiera hecho caso a aquella provocación?”. “¿Y si me hubiera quedado en casa?”. Mientras Isi tortura la mente y el alma, Jesús proporciona descanso. Tan dañino personaje suele acompañarse de Don perfeccionismo y Doña culpabilidad.

Coquetear con el dios Isi destruirá tu vida. Es tiempo de aceptar tu realidad y no perpetuarte en la culpabilidad. Levanta tu rostro, mira con fe a la cruz, acepta el perdón divino y retoma el rumbo. No te enfoques en lo que pudo haber sido, sino en lo que es. Muchas personas se torturan con la idea de que todo sería mejor si no hubieran hecho o dicho tal cosa. Esa forma de pensar secuestra el futuro y destruye la esperanza. El pasado es bueno cuando trabaja en la docencia y peligroso cuando se emplea en la jurisprudencia, o sea, haz del pasado tu maestro, no tu verdugo.

El diablo es buen torturador y Dios buen restaurador, pues regenera personas –salud, emociones–, matrimonios, familias, ciudades y naciones. Es un excelente alfarero, capaz de formar la mejor vasija. Dios usará tu basura como abono para hacer crecer algo hermoso. Dios transforma a “la escoria de la sociedad” en personas que avergüenzan a los mismos sabios (1 Corintios 1:28).

La fosa de las Marianas es el lugar con más profundidad de la corteza terrestre, llegando a alcanzar los 11 034 metros. La presión allí existente hace imposible que un ser humano pueda descender sin la ayuda de la tecnología. La Biblia enseña que Dios arrojará a las profundidades del mar nuestros pecados. ¿Quién podrá bajar a recuperarlos? ¡Nadie! Dios sepulta en el mismo ataúd al pasado y al pecado. Luego sumerge la caja en lo profundo del mar.

Aceptar el perdón y acabar con los Isi es vital para tu salud integral.

El dios Isi
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