Perspectiva correcta

“La suma de tus palabras es la verdad; tus rectos juicios permanecen para siempre” (Salmo 119:160 NVI).

¿Qué ocurriría si nuestra Biblia solo relatara hechos épicos y heroicidades? ¿Y si solo mostrase biografías de hombres y mujeres que jamás pierden sus batallas? ¿Cómo te sentirías al comparar tus derrotas con las victorias y conquistas de tales inerrantes personajes?

La frustración suele presentarse cuando solo piensas en la victoria de David sobre Goliat, en la caída de los muros de Jericó bajo el mando de Josué, en el hombre llamado Moisés que separó las aguas del mar en dos, o en Pedro, aquel discípulo de Jesús que ni se molestó en separarlas, ¡porque caminó sobre ellas!

Al leer toda la Biblia –no trocitos de Biblia–, descubrirás que la vida presenta victorias y derrotas. Tras el entusiasmo de quien logra que el cielo escupa fuego, puede llegar una profunda depresión. Leer la Biblia de principio a fin te proporcionará una perspectiva adecuada acerca de la vida, de aquello que puede lograrse cuando la fe te invade, y de lo que debe evitarse cuando el desánimo roba tu credulidad.

La Biblia es un libro objetivo; no contiene párrafos ocultos que esconden o diluyen la verdad. Al escudriñarla concienzudamente recibirás una amplia y sana visión, la cual te sostendrá en los malos tiempos e inyectará prudencia en los buenos. Cuando atravieses valles de sombra y de muerte, sus palabras te aportarán esperanza. Cuando alcances las cúspides más elevadas, sus palabras te mantendrán en una protectora sobriedad, para que no te precipites desde tus alturas.

Leer toda la Biblia es uno de los sagrados deberes de todo aquel que quiera sentirse completo. Por eso, será muy positivo seguir un plan de lectura bíblico que te ayude a completar la lectura de todo el texto sagrado.

Pronto comenzará un nuevo año y con él la oportunidad para iniciar una nueva andadura junto a las Escrituras.

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