En su Enciclopedia de anécdotas e ilustraciones, Samuel Vila comparte la siguiente historia: “Un padre joven empujaba un cochecito de bebé calle arriba. No parecía alterarse por los continuos y fuertes alaridos del bebé. Mientras andaba iba repitiendo sosegadamente: –Alberto, no te alteres. Tranquilo. El bebé lloraba todavía más fuerte. –Vamos, Alberto, no te impacientes– seguía diciendo el padre. Una madre que los vio, dijo al padre: –Debo felicitarlo por el dominio que tiene de sí mismo. ¡Usted sabe cómo hablarle al niño! Luego la señora acarició la cabeza del bebé diciéndole: –¿Qué te pasa Alberto, rey mío? –No, no –replicó el padre–, el bebé se llama Juanito. ¡Alberto soy yo!”.

El diccionario de la RAE define serenidad, como cualidad de sereno. Por su parte, sereno es: apacible, sosegado, sin turbación física o moral.

¡Cuánto cuesta mantenerse serenos!

Está claro que no puedes controlar los afectos ajenos, pero sí los tuyos. Se atribuye al teólogo estadounidense Reinhold Niebuhr (1943) la frase siguiente: “Dios, dame la serenidad de aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las cosas que puedo y sabiduría para conocer la diferencia”. Es vital aprender a mantener la serenidad frente a las adversidades. Ata corto a tus emociones cuando seas el blanco de las malas lenguas. Recuerda que –como dice un amigo–: “Cada día que amanece el número de tontos crece”, y en esto tú no puedes intervenir, pero sí puedes evitar formar parte de esa lista cuidando tus actitudes. No te vuelvas tan estúpido como los estúpidos que te envidian y denigran.

Sé objetivo

Cuando un grupo de investigadores realizó un estudio para averiguar qué hacía feliz a las personas, se encontraron algunas respuestas inesperadas. “El éxito no es lo que aparece con insistencia encabezando la lista, ni la buena apariencia ni ninguno de todos esos envidiables logros. El claro ganador son las relaciones interpersonales, las estrechas”. (1).

Mantener relaciones saludables proporciona felicidad a nuestras vidas. En su imprescindible obra Cómo mantener relaciones con personas difíciles, el Doctor Les Parrott escribe: “Un equipo de sociólogos entrevistó a cada residente de un pueblo rural de Nueva Inglaterra. Entre otras cosas, descubrieron que cada persona admitió que había criticado a otros hombres y mujeres de la comunidad. Aún así, cada persona se escandalizó al enterarse que, a su vez, a ella le habían criticado otros. Este doble modelo es universal. Esparcimos rápidos comentarios acerca de lo que otras personas hacen o dicen, pero nos horrorizamos al enterarnos que somos blanco de la crítica de otra persona”.

Una eficaz manera de conservar la serenidad cuando tus relaciones se vuelven tensas y eres atacado, es manteniendo la objetividad: ¡tú no eres perfecto! No te rasgues las vestiduras cuando sufras algún tipo de injusticia. En más de una ocasión tal vez hayas sido injusto con otras personas. La manera en como enfrentas los sucesos de la vida es capital. Se corre el riesgo de ser muy estricto o muy permisivo; ambas actitudes pueden resultar destructivas. Considera los consejos del sabio Salomón que se encuentran en el capítulo siete del libro de Eclesiastés:

  • “Vale más la paciencia que la arrogancia. No te dejes llevar por el enojo que sólo abriga el corazón del necio”.
  • “Nunca preguntes por qué todo tiempo pasado fue mejor. No es de sabios hacer tales preguntas”.
  • “No seas demasiado justo, ni tampoco demasiado sabio. ¿Para qué destruirte a ti mismo?”.
  • “No prestes atención a todo lo que se dice, y así no oirás cuando tu siervo hable mal de ti, aunque bien sabes que muchas veces también tú has hablado mal de otros”.
  • “Tan sólo he hallado lo siguiente: que Dios hizo perfecto al género humano, pero éste se ha buscado demasiadas complicaciones”.

Para conquistar tus sueños necesitas dominar el arte de conservar la calma en los momentos difíciles y ante personas difíciles, sabiendo adaptarte a las situaciones cambiantes. Piensa que algunas personas crean problemas y algunos problemas crean personas.

Tomado del libro El hombre que rehusó morir antes de tiempo.

(1). G. Myers. The pursuit of happiness: discovering the pathway to fulfillment; well-being and enduring personal joy.


Serenidad
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