Sosegado ante la deslealtad

“No mostraron lealtad alguna a Gedeón a pesar de todo el bien que él había hecho por Israel” (Jueces 8:35).

Esperando una justa correspondencia a sus esfuerzos, muchos líderes acaban frustrados cuando son agraviados. La lealtad no es un bien abundante, de hecho, la traición conquistará el corazón de los hombres en los tiempos finales (ver 2 Timoteo 3).

El líder resentido recurre a expresiones como: “Todo lo que hice ¿y así me lo pagan?”. Aun sabiendo que algunos individuos actuarán de un modo ingrato y egoísta, si eres capaz de conservar tu amor te estarás vacunando contra el rencor.

¿Recuerdas a los diez leprosos que fueron limpiados por Jesús? ¿Cuántos mostraron agradecimiento (Lucas 17:11-19)? Muchos beneficiados por su gracia ¡no le dieron ni las gracias! Dios conoce la ingratitud, pues lleva siglos soportándola.

“Jotam continuó: ‘Ahora asegúrense de haber actuado honorablemente y de buena fe al elegir como rey a Abimelec, y de haberse portado bien con Gedeón y todos sus descendientes. ¿Lo trataron con la honra que se merece por todo lo que realizó? Pues él luchó por ustedes y arriesgó su vida cuando los rescató de los madianitas’” (Jueces 9:16,17).

Aunque no deberías alimentarte a base de reconocimientos, es gratificante saber que, junto al ingrato y desleal, conviven justos que aprecian tu trabajo. Por lo tanto conviene ser justo y dar lugar al pensamiento sosegado. Si observas detenidamente a tu equipo, hallarás a muchos que te aman y valoran lo que has sembrado en sus corazones. Aunque fuese solo uno, bien merecerá la pena esforzarse por él.

Amado líder, ¡ánimo! Nunca dejes de luchar. Aparta tu mirada de cualquier retribución temporal, pues Dios tiene la mejor recompensa para ti. No desmayes y sigue haciendo su obra, sea que se valore tu trabajo o que sea tenido en poco.

Sé lo duro que resulta esperar abrazos y recibir tortazos, pero lo práctico no es lamentarse sino levantarse. Jamás olvides que aunque no hubiera premio arriba, servir a Dios abajo es el mejor trabajo.

Te deseo un año 2018, cargado de esperanza.

3 thoughts on “Sosegado ante la deslealtad

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.